El tracking error es una de las métricas más útiles para evaluar si un ETF o un fondo hace bien su trabajo: replicar su índice de referencia. Un valor bajo suele ser buena señal en gestión pasiva; en gestión activa la lectura es más matizada.
Te explicamos qué mide exactamente el tracking error, cómo se calcula y qué esperar según el tipo de instrumento. Recuerda: en esta métrica más no siempre es mejor.
Puntos clave
- Mide cuánto se aleja el fondo/ETF de su índice de referencia.
- En ETFs pasivos, tracking error bajo es deseable.
- En gestión activa, un valor alto puede ser aceptable.
- Se calcula como desviación estándar de la diferencia de rendimientos.
Qué es el tracking error
El tracking error es una medida que indica la desviación de los rendimientos de un fondo de inversión respecto a su índice de referencia (benchmark). En otras palabras, mide cuánto se aleja el rendimiento del fondo de lo que debería ser si replicara con exactitud el índice.
Se calcula como la desviación estándar de la diferencia entre los rendimientos del fondo y los del índice de referencia. Un tracking error bajo indica que el fondo sigue de cerca al índice; un tracking error alto sugiere que se desvía más.
¿Es mejor un tracking error alto o bajo?
Como decíamos en la intro, no necesariamente más es mejor ni viceversa. Depende del tipo de instrumento, de lo que esperes de él, de cuán activa sea la gestión y de si esa lejanía es positiva (por ejemplo, que el instrumento supere consistentemente a su índice).
Respecto de los tipos de instrumentos, la métrica es especialmente útil para evaluar fondos indexados y fondos de gestión activa:
- Fondos indexados: replican su índice de referencia. Un tracking error bajo es deseable, porque deberían seguir los rendimientos del índice lo más fielmente posible.
- Fondos de gestión activa: el gestor busca la mejor selección de compañías dentro del universo del índice. Un tracking error más alto puede ser aceptable si esa desviación aporta rentabilidad extra frente al benchmark.
El tracking error en los ETFs
En los ETFs pasivos (los que replican un índice), el tracking error es una medida clave para evaluar la eficiencia del instrumento al replicar su índice de referencia.
Algunos aspectos importantes a considerar:
- Precisión en la replicación: un tracking error bajo indica que el ETF sigue de cerca el índice, lo que interesa a quien busca exposición precisa al mercado.
- Calidad de la gestión: permite evaluar la habilidad de la gestora para replicar el índice de forma eficiente. Un tracking error alto puede reflejar ineficiencias: costos de transacción elevados, problemas de liquidez o mala reinversión de dividendos.
- Riesgo relativo: aporta una medida del riesgo relativo del ETF frente a su índice o frente a otros ETFs que sigan el mismo benchmark.
En resumen, el tracking error depende del tipo de instrumento y de lo que esperes de él. En ETFs pasivos lo esperable es un tracking error bajo: refleja gestión eficiente, costos controlados y buena réplica del índice.
En gestión activa puede tolerarse más, siempre que esa desviación se traduzca en rentabilidad diferencial frente al benchmark.
En gestión activa puede tolerarse más, siempre que esa desviación se traduzca en rentabilidad diferencial frente al benchmark.
Preguntas frecuentes sobre el tracking error
Costos de transacción elevados, replicación por muestreo en vez de replicación total, problemas de liquidez de los subyacentes, retrasos en el rebalanceo y tratamiento fiscal de los dividendos. En ETFs pasivos, un tracking error persistente indica gestión ineficiente.
Tracking difference es la diferencia acumulada entre el rendimiento del ETF y el del índice en un periodo dado. Tracking error es la volatilidad de esa diferencia (su desviación estándar). Un ETF puede tener tracking difference alto pero tracking error bajo si la brecha es estable.
En ETFs pasivos sobre índices líquidos (S&P 500, MSCI World) es habitual encontrar valores por debajo del 0,5% anual. En índices con activos menos líquidos (small caps, emergentes, high yield) es normal ver tracking errors mayores, incluso por encima del 1%.
En el KIID (documento de datos fundamentales), en las fichas mensuales del emisor (iShares, Vanguard, SPDR, VanEck) y en plataformas como justETF o Morningstar. Compara siempre en el mismo periodo y frente al mismo benchmark.
Fuentes citadas